Intrateatro
Sin embargo, solemos asumir riesgos con una despreocupación casi mórbida. Entre otras acciones, hemos convencido a Martín Moreno, amigo y maestro de bloggers, para que nos construya una especie de bitácora de la obra. No nos ha costado mucho convencerlo. Martín también es de esos tipos insanos que buscan cualquier excusa para introducirse en los bajos fondos aún a riesgo de su integridad física. En el blog de EN NEGRO daremos cuenta de cada representación, de los tejemanejes de la banda criminal conocida en ciertos informes policiales como Janagah Teatro, de los actores y actrices y de sus personajes, del director, del músico, de los productores, del iluminador, del técnico de sonido y de todo aquel que tenga la osadía de pasar por allí, incluyendo a los compañeros periodistas, parte indispensable en cualquier historia de cine negro que se precie. Abrimos las entrañas de nuestra sala al público. Construimos nuestro espectáculo con el público. El teatro, a diferencia de lo que piensan muchos, no es sólo la historia que se le cuenta a los espectadores. Vamos a hacer intrateatro (si no está registrado, quiero el copy), que no un Gran Hermano teatral (joder, Gustavo, Juan, podríamos asaltar la tele de nuevo con un formato así. Quiero el copy, claro).

La contraseña
Por otro lado, la Bitácora de En Negro tiene como misión fomentar la participación de los espectadores en la obra, incluso antes de su inicio. Todas las semanas daremos la contraseña para entrar en el local de los gansters (el Janagah, se entiende). Unas frases del texto a las que hay que responder con la réplica exacta o llevar un elemento identificatorio de los miembros de la banda (una flor, determinada corbata o sombrero, un colgante, pendientes, pañuelo, anillo...) o cualquier otra idea loca que se nos ocurra. En un primer momento, pensamos que aquel que no llevara el elemento indicado, no entraría a la sala (lo impedirían de muy malos modos dos enormes cancerberos mal encarados). Pero enseguida vimos (cuando nos ponemos somos unos linces) que esto no era en modo alguno operativo. Así que tomamos la decisión correcta: todo aquel que sepa la contraseña tendrá un importante descuento en su entrada.

La magia del Janagah
En Negro se estrenó el 15 de febrero pasado en el Teatro José Tamayo de Granada, donde exhibe su programación el Teatro Alhambra desde que está en obras. Tuvimos una buena aceptación por parte del público y de los compañeros de la prensa. El José Tamayo es un gran teatro público que gestiona la Junta de Andalucía. Tiene todos los medios técnicos que sueña cualquier compañía y, sobre todo, personal especializado de una gentileza y creatividad exquisitas. El nuevo local de nuestros gansters, el Janagah, es un teatro de unas 80 butacas y un escenario pequeño. No tiene todos los medios técnicos, pero sí lo que más necestia una compañía: magia. Ando un poco nervioso por esto. La magia es incontrolable. A veces, uno levita en el vacío. A veces, uno tiene la sensación de caer en el abismo antes de percatarse, antes de ser consciente de que nada puede salir mal. Es magia. Eso es lo lindo del teatro. Aunque, a veces, te persigan gansters por las esquinas.