En sus cuadros contacto quiere decir combate. Quiere decir conflicto. Quiere decir instante. Quiere decir vida, porque -no descubro nada- ¿qué es la vida sino una sucesión de instantes? Apenas quieres agarrarla y ya se ha ido, dejando un nuevo instante que inicia la próxima huída. Las pinceladas expresionistas de Gustavo Reyes son capaces de recoger esos instantes de pura vida y fijarlos más allá de la materialidad del propio soporte: un aquí y ahora en permanente conflicto con el espectador. Lindo trabajo el de Gustavo. Él mismo escribe en el catálago de la exposición: "Capturar una personalidad en guardia, reflejar una intención, confiar un directo, expresarlo en un retrato, forma parte del combate". Combate quiere decir vida. Quiere decir instante. Quiere decir contacto. "El que se pone en guardia se descubre -afirma-, no hay dos individuos que se muestren igual ante el combate". Lo dicho. Pura vida. Sólo hay que observar.