viernes 12 octubre 2007
Soy un blogger, luego existo, aunque no sé...
Por Gustavo Montes, a las 13:58 :: TEATRO :: #56 :: rss
El otro día creí ver el cadáver de un conejito blanco junto al ordenador. Fue durante un instante fugaz, casi imperceptible. Entonces supe que mi amigo Martín había dejado de existir. Lo vi el otro día, con su chica. Comimos en su casa. Pero ya entonces había dejado de existir. Yo no lo sabía aún. Tampoco sabía que yo mismo había seguido sus pasos. Ya no existía. Charlamos. Degustamos sabrosos platos brasileños. Mi hijo de tres años construía pieza a pieza mundos imposibles en el sofá. De vez en cuando llamaba nuestra atención. Tampoco él sabía que papá no existía.Gracias a un e-mail del Herr Doktor Fleming Iván comencé a percibirlo. O mejor dicho: a no percibirlo, puesto que ¿cómo se percibe lo que no existe?. Primero anduve confuso. Me invadió una sensación de realidad duplicada, especular, tan borgiana y tan de cómic: poseía una doble existencia. Una en el mundo real percibido y otra en una especie de mundo paralelo tan real y percibido como el primero pero sin existencia corpórea. "¿Pasa algo? ¿Hace tiempo que no actualizas el blog?", me decía Herr Doktor Iván en su e-mail. Eso mismo me había preguntado yo sobre el abandonado blog de M4rt1n mientras, por otra parte, asistía al nacimiento de las innumerables páginas web del director GG López y el blog de la actriz Ruth Sucunza. Le respondí que tenía razón, que había estado "muy liado": desconexión por vacaciones y luego, en septiembre, toda el maremágnum académico de mis clases en la universidad. Sin embargo, tras el enunciado se encontraba, creo, el siguiente subtexto, el verdadero significado:
"¿Existes todavía?"
Tiendo a pensar que no se refería al blogger como instancia enunciadora, sino a esa otra instancia con cara, cuerpo, sentimientos y existencia en el mundo real, identificando ambas, superponiendo, privilegiando la primera sobre la segunda, como si mi imagen reflejada en un eventual espejo hubiera succionado mis fluidos y mis células epidérmidas y adquirido absoluta corporeidad. Él existía, yo no. Quizás yo no había existido nunca. Quizás tuve la impresión de existir porque de alguna manera me reconocía en él como reconocía ciertos rasgos de Martín en M4rt1n. Si su blogg ya no se actualizaba, si el fluir discursivo de mi blog se había detenido, nuestra existencia estaba en entredicho. Quizás fuimos, pero ya no éramos. Nuestras direcciones web sólo eran las infinitesimales partículas de un cadáver en la cuneta del tiempo. Pensé en GG López y Ruth Sucunza. Antes no existían, pese a que tenía evidencias de la corporeidad de ambos. Ahora han venido a ocupar un lugar en este espacio que también es tiempo. Ahora existen, puesto que existen sus reflejos.
No sé...
Quizás este post se torne conejito blanco resucitado y me devuelva al espejo y consiga encontrame con Alicia para tomar el té en casa de M4rt1n mientras mi hijo construye de nuevo mundos imposibles en el sofá.
Comentarios
1 El lunes 15 octubre 2007 a las 07:29, por ella
2 El lunes 15 octubre 2007 a las 08:39, por Gustavo Montes
3 El martes 16 octubre 2007 a las 02:48, por Herr doktor fleming
4 El jueves 18 octubre 2007 a las 09:53, por ella
5 El viernes 16 noviembre 2007 a las 05:10, por ??
6 El viernes 16 noviembre 2007 a las 07:20, por Gustavo Montes
7 El viernes 16 noviembre 2007 a las 07:21, por Gustavo Montes
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